433 Los Bulgheroni cederían la mitad del grupo Bridas para crecer en Asia

20051111 12:20:00 rod

Después de haber tenido ante sus narices a los talibanes, nada parece imposible para los hermanos Carlos y Alejandro Bulgheroni. Ayer trascendió que los dueños de Bridas están detrás de un socio para los negocios que tienen en la lejana Turkmenistán. Ellos cederían la mitad de su conglomerado a cambio de un aporte de capital que podría llegar a los US$ 4.000 millones.

Silvia Naishtat
snaishtat@clarin.com

Clarín pudo confirmar de parte de uno de sus allegados que la búsqueda se realiza en Milán y se trata de ubicar a un operador petrolero de gran tamaño para explotar las riquezas de gas en aquel país de Asia, ubicado en la región que posee las mayores reservas del planeta.

En Milán reside Carlos Bulgheroni, que se mudó luego de adquirir la constructora Torno, con sede en esa ciudad y que lideró la reconstrucción de la ex Yugoslavia. Negocian con gigantes como OMV, de la India, Gazprom, de Rusia, y la China National Petroleum Corporation.

Según reveló la fuente, la idea es ofrecer al posible socio todos los activos de la petrolera Bridas. Comprenden el 40% de Pan American Energy y las reservas de gas en Turkmenistán. Los Bulgheroni pretenden que el futuro socio ponga de su bolsillo una cantidad equivalente. Así, nacería una nueva empresa, con el doble de capital, para encarar la explotación del gas de Turkmenistán, que hoy está paralizada.

Algunos expertos en petróleo calculan que entre el 40% de Panamerican (el otro 60% pertenece a British Petroleum) y las reservas de Turkmenistán, la cifra solicitada orillaría los 4.000 millones de dólares. Otros sitúan esa estimación en US$ 2.500 millones. Cerca de la familia Bulgheroni no abrieron la boca.

Ayer, en distintas petroleras se especulaba sobre quién podría ser el nuevo socio de Bridas en una operación que impacta en el país. Después de todo, Panamerican Energy posee el principal yacimiento de crudo en la Argenti na, Cerro Dragón, en Chubut, y con el 16% del mercado es la segunda petrolera, después de Repsol, y la tercera en gas.

Con todo, encarar la explotación en Turkmenistán "es un tema de una envergadura muy difícil de manejar para una sola compañía", deslizaron en Bridas. En ese país, con sus costas sobre el mar Caspio, ya hay un gasoducto de 1.300 kilómetros trazado por la misma Bridas, que atraviesa el sur afgano y continúa hasta Pakistán y hacia la India. Completar la obra demandará unos 1.500 millones de dólares.

La jugada de Bulgheroni en Asia es de largo aliento. Se inició en 1987 con una explotación en Siberia, pero en 1992 dio comienzo el mayor golpe de su vida.

Aquel año desembarcó en Turkmenistán para descubrir en 1995 un nuevo campo de gas en Yashlar con reservas de 800.000 millones de metros cúbicos, 10% más que las de toda la Argentina.

Hoy una buena parte de las reservas que los Bulgheroni poseen en Turkmenistán no tienen destino. Esto quiere decir que deben extenderse los gasoductos para que ese gas desemboque finalmente en la India, China y Pakistán, tal como ellos aspiran.

Pero las cosas no son sencillas. Cuando hicieron pie en Turkmenistán los acontecimientos fueron a ritmo de vértigo y terminaron en una guerra con la petrolera estadounidense Unocal y distintas fracciones del Ejército talibán de Afganistán, por donde querían pasar el gasoducto.

Con gran experiencia en trajinar tribunales, luego de sus cataratas de juicios contra el Estado argentino, Bulgheroni ganó juicios y obtuvo dos laudos favorables por unos 800 millones de dólares a su favor que el presidente Niyazov de Turkemnistán decidió pagar en reservas de gas.

Un par de años más tarde le ganaron el juicio a Unocal, luego absorbida por otras petroleras. Y en Afganistán los talibanes fueron derrocados tras el desembarco estadounidense y sus aliados. Eso sí: en Turkemnistán el presidente es el mismo y ahora se dice amigo de los Bulgheroni.

Mario Lopez Ibañez MD PhD
lonko@vtr.net

 

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